MUSEO DEL PAN
Tanto en nuestra cultura como en nuestra alimentación, hay un elemento que está presente desde tiempos inmemoriales: el pan. Conocerlo mejor, saber cuáles son sus variedades y sus procesos de elaboración, cómo es su presencia en otras culturas y su evolución a lo largo de la historia, son cuestiones relacionadas con este alimento y que muchos de nosotros desconocemos.
La Diputación de Valladolid, dentro de su política turístico-cultural, ha dedicado al pan todo un museo. Su fin es que el visitante conozca mejor este alimento en todos sus aspectos, como generador de riqueza y cultura, como elemento básico en nuestra dieta diaria, etc. También se busca ampliar las fronteras y que el pan de Valladolid sea conocido en más lugares.
Para ello, se rehabilitó por completo la Iglesia de San Juan, en la localidad de Mayorga, buscando potenciar y dinamizar la comarca de la Tierra de Campos, y haciendo del Museo un elemento generador de turismo y cultura.
Se trata de un proyecto didáctico donde todo aquel que lo visita no solo contempla la historia del pan, sino que también asiste a una parte práctica que permite descubrir por completo la esencia del Museo.
ITINERARIO POR EL INTERIOR DEL MUSEO:
PLANTA TERCERA: LOS CEREALES. Comenzaremos la visita con un viaje sensorial descubriendo el mundo de los cereales.
PLANTA SEGUNDA: LA MOLIENDA. Conoceremos el mundo del molinero y los diferentes tipos de molinos, desde los más sencillos y antiguos hasta los de la tecnología más moderna.
PLANTA PRIMERA: LA PANIFICACIÓN. Muestra un recorrido histórico sobre la fabricación del pan y descubriremos el mundo de los hornos de pan y de los panes.
PLANTA BAJA: Recorreremos el mundo cultural que ha ido conformando la cultura del pan: refranes, curiosidades científicas, la dieta y su valor nutritivo, la presencia del pan en la religión y sus manifestaciones. Presenciaremos la elaboración del pan en el obrador totalmente equipado para las dos producciones de pan fundamentales, el pan de flama y el pan candeal, e incluso podremos elaborar nuestro propio pan participando en los talleres abiertos a todos los públicos.
